Tratamiento acústico para tu home studio

Vaya por delante que la acústica es una cuestión muy compleja. De hecho, hay una rama profesional dedicada específicamente a ello: el diseño de estudios de grabación. Sin embargo, se trata de una labor dirigida al más alto nivel de producción, como te puedes imaginar.

En el extremo opuesto están quienes piensan que llenando las paredes con espuma o con cartón de hueveras ya es suficiente para grabar con buen sonido. Si has llegado hasta aquí, entiendo que ese no es tu caso, aunque tampoco podrás invertir decenas de miles de euros en este empeño, ¿verdad?.

Entonces, te vendrá muy bien conocer las siguientes nociones básicas para crear un espacio de grabación casero con la mejor acústica posible, dentro de tu presupuesto. También te servirá de ayuda conocer el ‘retrato robot’ que hacemos más abajo sobre el home studio acústicamente perfecto, para que puedas aplicarlo a tu habitación.

Además, esta tarea de insonorizar y acustizar la puedes tomar como una inversión para ahorrar tiempo en el futuro, pues en ocasiones nos tiramos horas y horas intentando arreglar defectos de sonido que se podrían haber evitado con un home studio bien acondicionado. ¡Así que presta atención y toma buena nota!



Varias cuestiones que debes tener claras desde el principio

Lo primero de todo es aclarar tres conceptos e ideas básicas, puesto que a menudo se confunden y llevan a equívocos fatales. Y eso, en este caso, es sinónimo de derroche de dinero en balde.

 

¿Es lo mismo insonorizar que acustizar? No

Son dos cosas completamente diferentes. A saber:

  • Insonorizar: consiste en aislar acústicamente un espacio con respecto a su entorno con el fin de que el ruido exterior no entre en la sala o bien, que el sonido creado en dicha sala no se escuche fuera de ella.
  • Acustizar: es un término poco usado pero muy preciso y significa acondicionar acústicamente un espacio para que el sonido producido sea óptimo, sin reverberaciones, sin ecos, con equilibrio entre agudos y graves, etc.

Por tanto, una sala perfectamente insonorizada puede tener una acústica nefasta. Y al contrario: un estudio bien acondicionado puede ver arruinadas sus grabaciones por la invasión de ruidos exteriores.

 

¿Difusores y/o absorbentes? En busca del equilibrio perfecto

 

En un estudio de grabación, verás las paredes y los elementos de mobiliario forrados de unas placas especiales.
Pueden ser de dos tipos:

  • Absorbentes: su función es evitar que las ondas sonoras reboten. Recordemos que las superficies duras y compactas tienden a reflejar el sonido, como los ladrillos o los azulejos. En cambio, las blandas y porosas no lo hacen, de ahí que las consideremos ‘absorbentes’.
    Absorbente acústico
  • Difusores: tienen el efecto contrario, pero de una manera homogénea y uniforme, reflejando las ondas sonoras en diferentes direcciones. De ese modo, esas ondas ‘inundan’ el espacio con un sonido de mayor calidad.
    Difusor acústico

Se tiende a pensar que para acustizar un home studio hay que llenarlo todo de absorbentes y eso es un error, puesto que puede ‘secar’ el sonido: con demasiada absorción, se pierden matices y el sonido resultante queda apagado, monótono y aburrido. Por tanto, una de las claves es encontrar el equilibrio perfecto entre difusores y absorbentes.

 

¿Acustizar para locutar o para grabar música?

Esta distinción también es importante puesto que, como te puedes imaginar, las ondas sonoras emitidas por un instrumento son diferentes a las que emiten las cuerdas vocales. Además, en el caso de los instrumentos, nada tienen que ver los matices de la percusión, el viento o las cuerdas, por ejemplo. Y en el caso de la voz, a efectos de grabación, tampoco es igual cantada que hablada.

Por tanto, en este artículo nos enfocamos principalmente al home studio para locutar, que es ámbito profesional de esta web.

Así sería el home studio ideal, a efectos de acústica

Como en cualquier otra cosa, la perfección no existe. Pero cuanto más cerca estemos de ese valor ‘ideal’, más calidad acústica tendrá nuestro home studio. Así que a continuación puedes leer lo que debería tener, sí o sí, un estudio perfecto.

 

Una adecuada insonorización

A la hora de insonorizar, debes tener en cuenta el entorno. Si el nivel de ruido exterior es elevado, hay que esmerarse más en esta tarea. Pero si se trata de un sótano en una casa de campo, las exigencias serán menores, obviamente. Si nos vamos a la insonorización máxima, debes crear cámaras de aire en las paredes, rellenándolas con un aislante acústico efectivo, como la lana de roca. También debes disponer un techo poroso, que absorba los ruidos de pisadas, si por encima hay otra planta.

Lana de roca

 

Un home studio grande, con diferentes zonas

El home studio perfecto es uno que sea lo suficientemente grande como para crear varias zonas de trabajo y, por tanto, varios acondicionamientos acústicos en ella, en función de lo que se vaya a realizar. Podemos distinguir tres:

  • Una zona para grabar locuciones: una buena idea es disponer una esquina con sus paredes forradas de paneles absorbentes. De esa manera se evita el ‘paralelismo’, que ocurre cuando las ondas sonoras rebotan continuamente entre dos paredes enfrentadas.
  • Una zona para grabar efectos: en este espacio, de mayor amplitud, se debe evitar un exceso de absorción y así poder registrar con nitidez los diferentes matices, como por ejemplo chasquidos, sonido de papeles, monedas, etc.
  • Una zona de edición: aquí tendrás tu espacio de trabajo con ordenador y altavoces, sin perjuicio de que utilices auriculares con mayor o menor frecuencia. Por tanto, aquí lo importante es la escucha, que será mejor si los altavoces se sitúan a la misma altura, en concreto a la de tus oídos, y formando un ángulo de 60º, siendo tu cabeza el vértice imaginario. Y detrás de ti, una pared que no refleje demasiado ni absorba por completo el sonido. Una gran estantería repleta de libros y objetos variados puede ser una buena opción.

El suelo también cuenta

A la hora de acondicionar la acústica, no puedes descuidar el suelo, pues puede generar ruidos indeseados o incluso paralelismos con el techo. Y como emplazar por tierra paneles absorbentes y difusores es complicado, aquí son muy bienvenidas las alfombras y las moquetas.

 

60%, un porcentaje orientativo para los absorbentes

No existe una regla mágica para calcular la proporción entre difusores y absorbentes, puesto que cada home studio es distinto en cuanto a tamaño, distribución, tipo de grabación, etc. Pero el 60% puede ser un buen porcentaje para los absorbentes, aunque te recomendamos ser flexible ante eventuales cambios si, una vez instalados, los resultados no son satisfactorios.

 

No te olvides de las trampas de graves

No todas las ondas sonoras se absorben de igual manera: la mayoría de absorbentes son efectivos con respecto a las frecuencias medias y altas (sonidos agudos). Pero las frecuencias bajas (graves) son más difíciles de ‘atrapar’. Éstas se suelen concentrar en rincones y recovecos y para ello se han diseñado las ‘trampas de graves’ (bass traps), en diferentes materiales.

trampas de graves

Como ves, son muchas las cuestiones a tener en cuenta, así que antes de gastarte todos tus ahorros en acondicionar tu home studio, analiza bien todos los aspectos, como su tamaño, su entorno, el tipo de grabación que vas a realizar, etc.
Y a partir de ahí, toma decisiones y no descartes ir corrigiendo sobre la marcha.

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